Se elevó tanto el tablero como el fuste de la pila hasta alcanzar los 1,56 metros previstos

Madrid, 12 de febrero de 2025. En el marco del proyecto de reconstrucción, reparación y reposición de los elementos dañados por la DANA en la Red de Carreteras del Estado en las provincias de Cuenca y Valencia, Becsa ha completado con éxito una de las actuaciones más relevantes: la elevación de un paso superior en 1,56 metros para garantizar el gálibo mínimo exigido por la normativa vigente.

El puente, formado por dos vanos de 27,5 metros y un tablero de doble acción mixta, presentaba un gálibo insuficiente en la calzada sentido Alicante, donde la altura mínima era de 4,68 metros. Esta situación había provocado impactos recurrentes de vehículos pesados contra el cajón metálico. Además, las obras previstas para la mejora del drenaje de esa calzada incluyen un recrecido del firme, lo que habría reducido aún más la altura disponible. Dado que la Norma 3.1-IC de Trazado establece un mínimo de 5,30 metros de altura libre, la intervención resultaba imprescindible.

Para elevar el puente fue necesario cortar previamente la pila central mediante hilo de diamante, dado que el tablero y la pila trabajan de forma solidaria. Una vez completado el corte, se llevó a cabo el izado del conjunto mediante gatos hidráulicos de alta capacidad, empleando equipos especializados en trabajos de Heavy Lift. De este modo, se elevó tanto el tablero como el fuste de la pila hasta alcanzar los 1,56 metros previstos.

Posteriormente, se ejecutó el recrecido de estribos y pila central para adaptarlos a la nueva cota del tablero. Estos trabajos de encofrado y hormigonado se realizaron en un plazo muy ajustado, lo que permitió dejar el hormigón en fase de fraguado durante el periodo navideño y proceder al desencofrado a la vuelta de las vacaciones. Tras esta operación, se transfirieron las cargas desde los equipos de elevación al hormigón recrecido de forma controlada y segura.

Una vez finalizado el izado, los trabajos continúan con la ejecución de los estribos definitivos y los terraplenes necesarios para la puesta en servicio del paso superior.

Con la consecución de este hito, Becsa reafirma su compromiso con la construcción de infraestructuras seguras, resilientes y plenamente adaptadas a los requisitos normativos y funcionales actuales.